

Las artes son actividades que apelan al sentimiento humano porque dialogan con las emociones, para experimentarlas la mente debe intervenir de una manera sutil y refinada.La expresión plástica dice algo sobre la incidencia de la forma de representación que se elige sobre lo que se puede transmitir.
Lo que se elige utilizar para representar lo que se piensa también influye en la orientación de la atención.
Gomrich señala que los artistas no pintan lo que pueden ver, ven lo que pueden pintar.
Se plantea un trabajo de exploración de las artes como recursos con los cuales pensar y llevar adelante una investigación educativa. En estos dominios las distinciones entre hecho y ficción no son tan claras.
Se atribuye a la formación en arte del docente, el interés de observar las instituciones educativas como formas biológicas. El organicismo tiene una larga historia en la teoría estética y percibir relaciones es parte del oficio del que trabaja expresiones artísticas.
La práctica docente que se realiza, determina reflexionar desde el empirismo de la experiencia directa. No hay ninguna regla que establezca que el trabajo empírico debe ser cuantitativo o estadístico. Por tanto, se deben problematizar algunos supuestos tradicionales que no se examinan habitualmente, en los que se basa la práctica educativa. En general las cosas que se dan por descontadas rara vez se advierten.
Provocar un cambio hacia un nuevo paradigma requiere la capacidad de problematizar lo existente, formas prácticas ya aceptadas a partir de la reflexión sobre lo existente. Las instituciones educativas tienen el cometido de crear una cultura bidireccional: como estilos de vida y como medio para cultivar al ser humano. La teoría sin habilidad artística es ineficaz y la habilidad artística sin teoría es infundada. Se necesitan ambas posiciones. Se puede ver el mundo educativo desde la visión de las artes o de las ciencias. Cassirer afirma que es el único modo de asegurarnos tener una visión binocular y de profundidad del campo.

